Mal uso código QR

Código QR por todas partes

Hace ya unos años que los Códigos QR viven entre nosotros. Unos años antes sorprendía esa mancha extraña que no sabíamos muy bien qué era ni para que servía. Hoy en día se encuentran en carteles, trípticos, bolsas de la compra, tarjetas de visita, etc. Pero realmente ¿se les encuentra utilidad?
Nosotros opinamos que sí la tienen. Que sí son útiles pero como todo hay que encontrar su verdadero objetivo. Teniendo en cuenta que hay un gran número de usuarios de móviles con Internet, no hacer uso de esta herramienta puede parecer una osadía. Pero hagamos un análisis diferente.
El verdadero objetivo de un Código QR es que un usuario lo escanee, por eso debemos dotarle de una información añadida y corresponder al esfuerzo que hace el usuario en descargar una aplicación en su dispositivo portátil y escanearlo. Por tanto ¿Qué sentido tiene poner un código QR en un cartel si no le decimos brevemente que va a encontrar en usuario al escanearlo?

Sin más una llamada breve a la acción: “Síguenos en Facebook”, “Participa en el sorteo”,…
Tras un Código QR se esconde una url (dirección web), un contacto telefónico, una llamada, un SMS, geocordenadas, acceso Wifi,…pero además hay que otorgarle otros posibles usos muy interesantes y originales. Por ejemplo, tras una charla, una buena manera de que se rellene el cuestionario de evaluación puede ser esconderlo tras un Código QR, con ello realmente puede que los datos los obtengamos de forma más inmediata.
Recientemente se ha puesto de moda en las inscripciones o reservas de viajes, vuelos, conciertos, pero si luego el usuario no ve que se realiza el escaneo la sensación es muy pobre. ¿Queremos aparentar tan sólo que estamos a la última con incorporar ese código que luego no le presta atención quien lo ha creado?
Sinceramente se produce un abuso de Códigos QR, por pura imagen, y lo que hay que hacer como en toda estrategia de marketing es dotarle de contenido. Recordemos que generar un Código QR es gratuito, por lo tanto si en un presupuesto esta partida es diferente a 0, desconfía. Lo que cuesta dinero, o más bien, por lo que hay que pagar, es por el Código QR personalizado Timecontenido que hay detrás del código QR, lo que le aporta valor, lo que hace que merezca la pena escanearlo.
Hagamos que sirva para descargar un PDF interesante, o un podcast, o mejor aún un formulario o una llamada a la compra. Además con el uso de los acortadores y su inclusión en Google Analytics como una campaña nos va a ofrecer algo de mucho valor, su medición, sus datos de escaneo.
Y como en todo, en el mundo del diseño hay que diferenciarse de los demás. Hagamos una campaña que sea atractiva para que sea escaneada, pero hagámosla diferente. Personalicemos nuestro código con un diseño atractivo y que diga algo de nosotros, de nuestra marca, que sea acorde a nuestra imagen corporativa o que llame la atención por su aspecto visual. No es tan complicado y ganaremos mucho en imagen.
En conclusión, nos gustan los códigos QR pero si realmente dicen algo, y ese algo es realmente lo que nos va a hacer diferenciarnos, en su fondo y en su forma. Son una herramienta, no un fin en sí mismos y debemos ponérselo fácil al usuario para que lo escanee, si se lo ponemos a ras de suelo, no creemos que se tire por el suelo para escanearlo, y menos que se lance a la vía del tren.